Tu carrito
Tu carrito está vacío
Explora nuestros productos y encuentra algo que te guste.
1779 productos
Descubre una selección profesional de grifería para baño pensada para durar: grifos de latón macizo, cartuchos cerámicos de 35 mm y acabados PVD resistentes al uso diario. Desde el grifo monomando del lavabo hasta el termostático empotrado de la ducha, todos los mezcladores cumplen la norma DIN EN 817 de grifería sanitaria.

La grifería no es un accesorio menor. Es la pieza que gobierna el caudal, la temperatura y el gesto diario que repetimos decenas de veces al día en el lavabo, el bidé, la bañera o la ducha. Elegir unos buenos grifos significa ajustar el consumo de agua, garantizar el confort térmico y sumar un acabado que respire con el resto del baño. En esta familia reunimos mezcladores, grifos monomando, bimandos y termostáticos organizados por estancia, para que no te pierdas entre tipologías.
Es la tipología dominante del baño contemporáneo. Un solo mando regula caudal y temperatura gracias al cartucho cerámico de 35 o 40 mm, mucho más silencioso que el antiguo grifo bimando. Lo encontrarás para casi cualquier uso: en los grifos de lavabo, en los grifos de bidé y en los conjuntos de bañera o ducha. Si priorizas precisión y diseño limpio, un buen monomando es casi siempre la respuesta.
El termostático separa el mando de caudal del mando de temperatura y bloquea la consigna (habitualmente a 38 °C) aunque otro punto de la casa abra o cierre el agua. Es la solución preferida para duchas y bañeras en familias con niños o personas mayores. Si te enfocas en ducha empotrada, complementa la elección con nuestra grifería empotrada de ducha termostática DIN EN 1111.
El bimando conserva dos mandos independientes para agua fría y caliente. Se asocia a estilos clásicos, retro o rústicos, sobre todo en los grifos para bañera de pie o de columna. Hoy se fabrican con cartucho cerámico, por lo que la precisión y la durabilidad están a la altura de un monomando actual, con la estética de un baño más tradicional.
La compra inteligente de griferías combina tres capas: estancia, tipología y acabado. Empieza por la estancia (lavabo, bidé, bañera, ducha), decide la tipología (monomando, termostático, bimando) y cierra con el acabado, que debe conversar con encimera, sanitarios y pavimento. Estas son las variables técnicas que conviene no pasar por alto.
Un grifo moderno rinde entre 5 y 8 l/min gracias al perlizador o aireador antical. Muchos fabricantes incorporan tecnologías tipo EcoSmart o EcoStop, que limitan el caudal máximo o introducen un tope mecánico antes de abrir al 100 %. En vivienda nueva, con etiquetas WELL y UNE-EN 200, este ahorro puede reducir hasta un 40 % el consumo respecto a un grifo antiguo.
Revisa si la instalación es a encimera (monobloque con un único orificio), a pared (a vista) o empotrada (cuerpo oculto más placa de embellecedor). Cada tipología exige flexos de 3/8", taladros y cotas distintas. Si vas a renovar una ducha antigua sin obra, los grifos de bañera a pared son la vía más directa.
La altura del caño condiciona qué lavabo podrás poner. Los grifos altos de lavabo están pensados para lavabos sobre encimera (altura del caño 180-250 mm). Los grifos estándar trabajan con lavabos empotrados o semiencimera. Medir el desnivel entre el desagüe del grifo y el reborde del lavabo evita salpicaduras y charcos.
El cartucho cerámico de 35 mm es el estándar doméstico; el de 40 mm aporta más tacto y tiende a durar más. Verifica la presión de trabajo de tu vivienda: por debajo de 1,5 bares conviene evitar termostáticos sin asistencia y subir a grifos de bajo umbral. Por encima de 5 bares se recomienda reductor de presión para proteger los cartuchos.
No todos los grifos se construyen igual. La diferencia entre una grifería low-cost y una profesional se mide en el cuerpo, en el cartucho y en el acabado. Por eso nuestro catálogo filtra marcas con trazabilidad y certificación.
La base de una grifería duradera siempre es el mismo triplete: cuerpo de latón macizo, cartucho cerámico de referencia y recubrimiento superficial estable. Estos son los materiales y componentes que buscar:
El cromo brillo sigue siendo la referencia por durabilidad y precio. El negro mate domina el diseño actual, mientras que el oro cepillado, el oro rosa, el níquel cepillado y el gun metal han ganado terreno en baños exclusivos. Todos los acabados PVD de nuestras colecciones son aptos para ambientes con humedad continua y conviven sin problema con encimeras de porcelánico, solid surface o madera hidrófuga.
Reunimos colecciones de Imex (uno de los fabricantes españoles más completos en monomandos y termostáticos), Roca para baños de obra, Salgar en líneas mueble-grifo coordinadas y complementos de Aquore. En nichos concretos encontrarás también referencias de Grohe y Tres. Esta combinación nos permite cubrir desde el baño secundario hasta la vivienda de alto standing con coherencia estética. Si el objetivo es una instalación completa, combínalo con los accesorios para grifería (flexos, desagües y válvulas) del mismo acabado.
Una grifería bien colocada trabaja treinta años sin incidencias. Para llegar a esa vida útil hay que acertar en la instalación y construir una rutina de mantenimiento mínima pero constante.
En encimera, el grifo monta sobre un único orificio con junta y rosca inferior: es la forma más rápida de instalar y cambiar un grifo. A pared, el cuerpo queda oculto en el tabique y solo se ven los mandos y el caño; ideal para baños minimalistas. En empotrado, el cuerpo se coloca antes de alicatar y define la posición definitiva: si estás en obra, es la opción más limpia para una ducha empotrada.
La cal es el principal enemigo del grifo moderno. Un gesto semanal con bayeta de microfibra y vinagre diluido (1:3) o producto específico sin cloro conserva el brillo del cromo y del PVD. Evita estropajos metálicos, limpiadores cidos fuertes y productos con amoniaco. El aireador se desenrosca y se sumerge en vinagre cada tres meses para recuperar caudal.
Un grifo de calidad se repara, no se tira. Los cartuchos cerámicos son piezas comunes y los flexos y perlizadores se reemplazan en minutos. Antes de cambiar una ducha entera, valora sustituir solo la teleducha, el flexo o el aireador. En nuestros accesorios de grifos y recambios encontrarás cartuchos, desagües clic-clac, sifones y válvulas compatibles con las principales colecciones.
Más allá del baño principal, la grifería también cubre entornos exigentes: piscina, jardín, lavadero o terraza. Aquí el criterio cambia y lo que prima es la resistencia a la intemperie y al cloro.
Para entornos con cloro, humedad continua o sal marina usamos griferías en acero inoxidable AISI 316, que supera con holgura al latón cromado en resistencia a la corrosión. Encontrarás duchas solares, pilares de ducha y grifería de piscina pensada para instalarse junto al vaso sin perder brillo con el tiempo.
El grifo de bidé es más compacto que el de lavabo y suele incluir ducha extraíble o caño corto orientable. Si renuevas el sanitario, revisa la colección de bidés a suelo o suspendidos para mantener coherencia de diseño con el grifo. En baños accesibles, suma una asa de ducha homologada y un plato antideslizante para una ducha verdaderamente segura.